Coaching Ontológico

¿Qué es el Coaching Ontológico?

El coaching ontológico, es un tipo de intervención que busca desplazamientos en las personas que transforman su forma de ser y busca producir lo que llamamos aprendizaje transformacional.

El coaching ontológico da cuenta de una intervención de aprendizaje transformacional. Ello lo distingue de las prácticas terapéuticas. La persona a quién esta intervención se dirige, el coachee, está perfectamente sana, sólo que siente que por sí misma no le es posible realizar los desplazamientos que añora. Es propio del coaching ontológico la capacidad de identificar y disolver los obstáculos que los individuos encuentran para el cumplimiento de sus aspiraciones y anhelos, obstáculos que ellos por lo general no logran identificar ni mucho menos disolver por sí mismos.

El coaching ontológico es también diferente de una intervención instruccional. la que se rige por objetivos de aprendizaje pre-establecidos antes del inicio del proceso de aprendizaje. Para el coach ontológico, los objetivos a alcanzar los establece el cliente o coachee. Su rol se limita a facilitar el proceso que conduce a alcanzarlos. Este tipo de coaching es también diferente de los procesos de asesoría o consultoría. El asesor o el consultor suele proponer los caminos a seguir por su cliente.

Con frecuencia sostenemos que el coaching ontológico es un proceso de fenomenología asistida cuyo sujeto de reflexión es el coachee. El coach ontológico está allí para colaborar para que el coachee pueda observarse a sí mismo, de manera que le sea posible reconocer los obstáculos que le impiden tomar las acciones que lo conducirían a la realización de sus aspiraciones.

El coaching ontológico es una disciplina que se sitúa en el dominio de la ética. Su objetivo es fortalecer el sentido de vida, contribuir a mejorar nuestras relaciones personales y nuestras modalidades de convivencia y de existencia. Como tal, busca conectarnos con nuestro inmenso potencial de transformación para incidir en el mejoramiento de nuestro entorno, disolver nuestras profundas capas de resignación en las que estamos, sin siquiera darnos cuenta, y acceder a formas de ser más expansivas y satisfactorias.

Siendo una práctica que opera en el dominio de la ética, ella es, por sí misma, una práctica que se somete a elevadas exigencias éticas.

La ontología es una rama de la filosofía que estudia al ser humano, y desde esa línea el coaching ontológico toma la disciplina de acompañar a un ser humano a través de conversaciones generativas y producir experiencias de aprendizaje transformacionales, donde se modifica el ser a través de la intervención del lenguaje, el cuerpo y las emociones. Esto nos permite mirar las situaciones con mayor amplitud y accionar de manera más efectiva.

 

 

                                                                                                                                  Un poco de Historia

El coaching ontológico es una disciplina reciente y en constante desarrollo.

Fue el ex senador Fernando Flores quien cuajó en los ’80 el coaching ontológico, basado en ideas del reconocido biólogo y Premio Nacional de Ciencias Humberto Maturana y de Francisco Varela, también biólogo y filósofo.

En esa misma década, Flores se instaló en California junto a Rafael Echeverría y Julio Olalla y desarrollaron una de las corrientes más importantes del coaching que se practica alrededor del mundo en la actualidad.

Flores se basa en ciertas teorías del lenguaje, habla de que el lenguaje no es solamente descriptivo sino que genera realidad y de ahí se arma el coaching ontológico para intervenir organizaciones, donde la principal herramienta de gestión es el lenguaje y la conversación.

En 1988, el sociólogo chileno, Rafael Echeverría, se va a California a trabajar con Fernando Flores y Julio Olalla, pero por diferencias con respecto a su metodología, en 1991, se desafilió junto a Julio Olalla del ex senador y juntos formaron una consultora propia, llamada The Newfield Group.

“Por entonces se produjo un hito muy importante, porque juntos lanzamos el primer programa de coaches ontológicos”, cuenta Echeverría, quien asegura que entonces comenzó a sistematizarse y afianzarse esta técnica.

Sin embargo, en 1997 se separaron ellos también y Echeverría conformó Newfield Consulting, mientras que Olalla creó Newfield Network, las dos principales escuelas en este ámbito en el mundo.